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miércoles, 1 de junio de 2011

- ACAMPADA - POR PEPE JUNCO

Para Marta, acampada en una plaza de Barcelona
protagonizando la historia.
Ahora tienen la primavera pasando entre los dedos,
la acarician como solamente se acaricia a un amigo.
Porque hay amigos que se multiplican en las plazas,
como cuando de repente la mañana abre una puerta
y extiende un manto de colores donde ellos yacen
y los colores- ah cómo tira el verde de los brazos-
se expanden por sus cuerpos juveniles y sabios,
por sus piernas, sus gestos, sus palabras precisas.
Por la noche hace frío, incluso en los sueños,
incluso en los huesos hace frío cuando anochece.
Saben que el frío tiene su antídoto en los ojos,
en esas miradas atrevidas con las que se cubren
unos a otros en un madeja de afán indestructible.
Es decir, la vida los tiene ahora atrapados, unidos,
igual que un mar de estrellas meciéndose en los hombros,
igual que un acueducto por donde el agua busca su salida,
igual que un horizonte que empieza a ser vislumbrado.
Le están viendo la cara al horizonte,
están reflexionando sobre el tamaño del horizonte,
imaginando su altura, el color de su pelo,
se están poniendo del lado del horizonte,
peinan adormilados los rizos de la historia,
le ponen ropa limpia y decente a la historia,
se suben a lomos de su propia historia reinventada.
Nadie acierta a entender qué forma tiene ese corazón,
y se preguntan hacia qué dirección caminará,
buscan, apresurados, puntos de convergencia,
lugares propicios para negociar una salida justa.
Pero ellos están ahora a lomos de la historia
y sólo, aunque hace frío, tienen sueños que defender.
Cuando se tiene al horizonte cogido por las bridas
no hay nada que negociar excepto la rendición
de los que han tratado de secar el pozo de los sueños.
No están dispuestos a negociar siquiera una promesa,
y menos un antídoto de cuero para matar el frío.
Han aprendido que al frío se le combate con los ojos.
Y eso no tiene precio ni transacción posible.



3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. “Saben que el frío tiene su antídoto en los ojos,
    en esas miradas atrevidas con las que se cubren
    unos a otros en un madeja de afán indestructible.”

    Un momento histórico que nos aleja de la periferia de las cosas para llegar al centro, a lo importante...A ese presente que parecía que dormía en la balda de las cosas inamovibles.

    Marta se emocionará al leerlo con esa mirada atrevida de la que hablas.

    Gracias por compartirlo, un abrazo.

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  3. "Porque hay amigos que se multiplican en las plazas..."
    Quiero reproducir parte de tu maravilloso texto en tu comentario porque representa como nadie el sentido de las actitudes. No es tan importante el resultado como el suceso, no es tan importante el dónde vamos como el dónde estamos. Tu poema es testimonio e intención, un gran homenaje solidario y con toda la fuerza del lenguaje, de la buena escritura. Gracias amigo.
    MC Azkona ya recoge un párrafo maravilloso. Ahora yo quiero recoger algo más:
    "Le están viendo la cara al horizonte,
    están reflexionando sobre el tamaño del horizonte, imaginando su altura, el color de su pelo, se están poniendo del lado del horizonte,
    peinan adormilados los rizos de la historia,
    le ponen ropa limpia y decente a la historia...."
    Si, Jose Miguel, esto es lo que pasa. Esto y muchas otras actitudes en el mundo que no se conforman con aceptar el orden establecido. Que es desorden. Porque sin justicia el orden es una estructura vacía de sentido, vacía de humanidad.

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El autor de este texto agradece sus palabras.

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